Los autónomos no consiguen hipotecas o les aplican condiciones mucho peores que a los asalariados.
El banco usa las mismas tablas de ingresos para autónomos y asalariados. Si acreditas 1.500€ netos al mes, el tipo de interés será el mismo independientemente de cómo los generes.
Lo que sí cambia es la complejidad del estudio y la documentación necesaria para acreditar esos ingresos. Un asalariado presenta tres nóminas. Un autónomo tiene que demostrar que sus ingresos son estables y suficientes a través de varios documentos que el banco analiza con más detalle.
Además de la documentación estándar que pide a cualquier solicitante — DNI, vida laboral, nota simple de la vivienda y contrato de arras — el autónomo tiene que aportar documentación específica para acreditar sus ingresos:
El banco quiere ver la evolución de los ingresos en el tiempo, no solo el último año. Si llevas menos de dos años como autónomo, se estudia el último año disponible junto con otra documentación complementaria.
Específico de autónomosLas declaraciones trimestrales de IVA permiten al banco ver el volumen de facturación mes a mes y verificar que los ingresos declarados en la renta son consistentes con la actividad real del negocio.
Específico de autónomosSi facturas a través de una SL, el banco pide además el modelo 111 de retenciones para verificar que las nóminas que te pagas como socio-administrador son coherentes con la realidad de la empresa. Esto evita que alguien se suba artificialmente la nómina justo antes de pedir la hipoteca.
Solo para societariosEl resto de la documentación es idéntica a la de cualquier asalariado. La vida laboral acredita la antigüedad como autónomo y el historial previo de trabajo por cuenta ajena si lo hubiera.
Igual que asalariadoEste es el punto más importante del artículo y el que más impacto tiene en la práctica. Muchos autónomos declaran a Hacienda menos ingresos de los que realmente generan. El banco solo puede evaluar lo que está documentado — lo que no aparece en la renta o en los modelos trimestrales, para el banco no existe.
Un autónomo del sector sanitario acreditaba unos 1.800-1.900 euros netos al mes en su declaración de la renta, pero en realidad generaba bastante más. El banco estudió la operación con los ingresos declarados.
Un 0,20% de diferencia en el tipo de interés puede parecer poco. Pero en una hipoteca de 200.000 euros a 30 años, esa diferencia supone más de 7.000 euros adicionales en intereses totales. Y en algunos casos la operación directamente no es viable con los ingresos declarados.
El consejo más importante: si tienes previsto comprar una vivienda en el plazo de uno o dos años, es el momento de regularizar tus ingresos declarados. Hacienda verá dos años de renta con ingresos realistas cuando el banco los solicite, y eso se traduce directamente en mejores condiciones hipotecarias.
La respuesta corta es no. Los bancos aplican las mismas tablas de tipos de interés a autónomos y asalariados en función del nivel de ingresos, no de cómo se generan. Un autónomo que acredita 2.500 euros netos al mes accede al mismo tipo de interés que un asalariado con el mismo nivel de ingresos.
| Característica | Asalariado | Autónomo |
|---|---|---|
| Tipo de interés | Según ingresos | Según ingresos — igual |
| Financiación máxima | Hasta 80% | Hasta 80% — igual |
| Regla del 35% | Se aplica | Se aplica — igual |
| Documentación de ingresos | 3 nóminas + renta | 2 años de renta + IVA trimestral |
| Complejidad del estudio | Estándar | Mayor — más documentación |
| Riesgo de denegación | Bajo si el perfil es bueno | Algo mayor si ingresos variables |
Calcula el precio máximo de vivienda al que puedes aspirar, la entrada necesaria y el ahorro total requerido según tus ingresos netos mensuales.
Lo ideal es tener al menos dos años de antigüedad como autónomo para que el banco pueda analizar dos ejercicios fiscales completos. Pero no llegar a ese mínimo no cierra automáticamente las puertas.
Si llevas menos de un año como autónomo pero antes eras asalariado con una trayectoria laboral estable reflejada en tus rentas anteriores, el banco lo tiene en cuenta. El estudio será más complejo y requerirá más documentación adicional para acreditar la viabilidad, pero la operación puede salir adelante si los números son buenos.
Si facturas a través de una Sociedad Limitada y te pagas una nómina como socio-administrador, el banco añade un paso adicional al estudio: el modelo 111 de retenciones sobre rendimientos del trabajo.
El motivo es claro. A diferencia del autónomo persona física, un societario puede modificar el importe de su nómina con relativa facilidad. Para evitar que alguien se suba artificialmente el sueldo justo antes de pedir la hipoteca, el banco compara las nóminas recientes con el modelo 111 histórico. Si no hay coherencia entre ambos, el estudio se complica.
Es el consejo más importante. Si en este momento no estás declarando todos tus ingresos reales, es el momento de empezar a hacerlo si tienes en mente comprar una vivienda en los próximos años. El banco necesita ver dos ejercicios fiscales completos con ingresos realistas.
Un segundo titular con contrato indefinido mejora significativamente el perfil de la operación ante el banco. No porque el autónomo sea peor cliente — sino porque suma ingresos y diversifica el riesgo. Con dos titulares, uno autónomo y uno asalariado, el estudio suele ser más favorable.
Préstamos personales, cuotas de coche, tarjetas con deuda pendiente — todo computa en el ratio de endeudamiento. Si tienes capacidad de cancelar alguna deuda antes de pedir la hipoteca, hazlo. Cada euro de cuota mensual que eliminas mejora tu capacidad hipotecaria.
Al banco no le preocupa tanto el nivel de ingresos como su estabilidad. Un autónomo que lleva tres años ganando entre 2.000 y 2.500 euros al mes genera más confianza que uno que el año pasado ganó 5.000 y este año 1.500. La tendencia y la consistencia importan tanto como el importe.
Igual que cualquier otro perfil, un autónomo se beneficia de comparar ofertas en al menos 3 bancos. Las condiciones pueden variar significativamente entre entidades, especialmente en perfiles que requieren un estudio más detallado.
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ComparadorIntroduce las condiciones reales que te ofrece cada banco y descubre cuál te sale más barata en total.
No por el hecho de ser autónomo en sí. Las denegaciones suelen deberse a ingresos insuficientes o inestables, a un ratio de endeudamiento elevado, o a que los ingresos declarados no son suficientes para acreditar la viabilidad de la operación. Un autónomo con ingresos estables y bien documentados tiene las mismas opciones que cualquier asalariado.
Lo ideal son dos años para que el banco pueda analizar dos ejercicios fiscales completos. Con menos de un año la operación es posible pero el estudio es más complejo. Si antes eras asalariado con una trayectoria laboral estable reflejada en tus rentas anteriores, el banco lo tiene en cuenta al hacer el análisis.
No. Los bancos aplican las mismas tablas de tipos de interés en función del nivel de ingresos, independientemente de si son de nómina o de actividad por cuenta propia. Un autónomo que acredita los mismos ingresos netos que un asalariado accede al mismo tipo de interés. Lo que puede diferir es la complejidad del proceso, no el precio final.
El modelo 111 es la declaración trimestral de retenciones sobre rendimientos del trabajo. El banco lo solicita a los autónomos que facturan a través de una Sociedad Limitada para verificar que las nóminas que se pagan como administrador son coherentes con lo declarado históricamente. Esto evita que alguien se suba artificialmente el sueldo justo antes de pedir la hipoteca para mejorar su perfil ante el banco.
Sí. El 80% de financiación es perfectamente accesible para un autónomo con ingresos bien acreditados. No existe una política generalizada de los bancos de reducir el porcentaje de financiación por ser autónomo. Lo que determina el porcentaje es el perfil económico global — ingresos, deudas, ahorros y estabilidad — no la forma de cotizar.