Cuando el banco te propone contratar nómina, seguros o tarjeta a cambio de bajar el tipo de interés, la pregunta clave es si el ahorro en intereses supera el coste de esos productos. Esta calculadora hace el análisis año a año y te dice exactamente qué vinculaciones te convienen y cuáles no.
| Vinculación | ¿Conviene? | Hasta año |
|---|---|---|
| Pulsa Calcular para ver el análisis | ||
| Periodo | Saldo inicial | Cuota | Interés | Amortización | Saldo final |
|---|---|---|---|---|---|
| — | |||||
Las vinculaciones son productos financieros que el banco te propone contratar — como domiciliar la nómina, usar su tarjeta de crédito o contratar un seguro de vida o de hogar — a cambio de aplicarte un tipo de interés más bajo en tu hipoteca.
La trampa está en que, aunque bajen el TIN, no siempre salen rentables. Un seguro de vida del banco puede costar 400€ al año, mientras que el ahorro en intereses que te genera es de solo 200€. En ese caso, la vinculación te cuesta dinero en lugar de ahorrártelo.
Nuestra calculadora analiza cada vinculación año a año y te dice con precisión cuáles compensan, cuáles no, y hasta qué año de la hipoteca merece la pena mantenerlas.
Banco ofrece bajar el TIN un 0,30% si contratas su seguro de vida por 350€/año. Con una hipoteca de 180.000€ a 30 años, el ahorro en intereses del primer año es de ~480€. La vinculación compensa los primeros años, pero deja de compensar cuando el capital pendiente baje y el ahorro en intereses sea inferior al coste del seguro.
El banco está obligado a darte el coste de cada vinculación por separado. No aceptes un paquete sin saber cuánto te cuesta cada producto individualmente.
Los seguros del banco suelen ser más caros que los del mercado libre. Pide presupuesto a otras aseguradoras antes de aceptar el del banco.
A medida que amortizas capital, el ahorro en intereses que genera cada vinculación se reduce. Lo que compensa el año 1 puede no compensar el año 15.
Domiciliar la nómina y usar la tarjeta del banco generalmente no tienen coste real. Si además bajan el tipo, son vinculaciones que casi siempre conviene aceptar.
Una vinculación es un producto o servicio adicional que el banco te propone contratar a cambio de aplicarte un tipo de interés más bajo en tu hipoteca. Los bancos las ofrecen porque les genera ingresos adicionales (seguros, comisiones de tarjeta, márgenes en otros productos) y aumenta la vinculación del cliente con la entidad, reduciendo el riesgo de que se vaya a otro banco.
Sí. Desde la Ley Hipotecaria de 2019, los bancos no pueden obligarte a contratar productos vinculados como condición para concederte la hipoteca. Sí pueden ofrecerte un tipo de interés más bajo si los contratas, pero no pueden negar la hipoteca si no los aceptas. Lo que sí pueden hacer es aplicarte un tipo de interés más alto si decides no contratar las vinculaciones.
La fórmula es simple: una vinculación compensa cuando el ahorro en intereses que genera (por la bajada del tipo) supera el coste anual del producto. Nuestra calculadora hace este cálculo automáticamente año a año, porque el ahorro en intereses varía a lo largo de la vida de la hipoteca — es mayor al principio, cuando el capital pendiente es alto, y va reduciéndose con el tiempo.
Si dejas de cumplir las condiciones de una vinculación, el banco te aplicará el tipo de interés sin esa bonificación. Por ejemplo, si tenías un seguro de vida que te bajaba el tipo un 0,30% y lo cancelas, el tipo de tu hipoteca subirá un 0,30% en la siguiente revisión. Esto está regulado en tu escritura de hipoteca, que debes revisar con detalle antes de firmar.
En la práctica, no. Aunque la ley permite contratar seguros fuera del banco, la bonificación del tipo de interés está ligada específicamente a contratar el seguro con el propio banco o su aseguradora. Si contratas el seguro de vida o de hogar con una compañía externa, el banco te retirará la bonificación y subirá tu tipo de interés.
En el caso del seguro de hogar existe un matiz: puedes contratar una póliza externa, pero deberás entregar al banco una carta de cesión de derechos que le autoriza a cobrar la indemnización en caso de siniestros graves (incendio, caída de rayo, etc.). Sin esta carta, el banco puede aplicarte un seguro de daños propio de coste muy reducido (~50€/año), pero perderás la bonificación del tipo asociada a contratar su seguro de hogar.
Conclusión: si la bonificación del seguro compensa económicamente frente al sobrecoste del seguro bancario, lo más rentable suele ser contratarlo con el banco. Nuestra calculadora te ayuda a hacer esa comparativa.
El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el tipo que se usa para calcular tu cuota mensual, con o sin vinculaciones aplicadas. La TAE (Tasa Anual Equivalente) incluye además comisiones y otros gastos, y sirve para comparar el coste real entre distintas hipotecas. Para calcular si una vinculación compensa, usa el TIN — que es lo que introduce en nuestra calculadora. Para comparar ofertas de distintos bancos, fíjate en la TAE.
💬 ¿Tienes dudas con la oferta de tu banco? ¿Tienes dudas con la oferta de tu banco? En Finanziko intentamos ayudarte con información clara y orientativa.
Envíanos tu duda